El musgo que íbamos a buscar al bosque. Las figuritas que sacábamos de la caja con cuidado, una a una. La función de Els Pastorets en el teatro del barrio, las risas con Lluquet y Rovelló y aquel villancico que todavía recordamos de pequeños. La Navidad está hecha de momentos sencillos que, con los años, se convierten en recuerdos compartidos.
Este Pastorcillo catalán de peluche de 25 cm da forma a ese vínculo con la Navidad y las tradiciones catalanas. Con una expresión dulce y una indumentaria llena de detalles, lleva a casa un personaje familiar, cercano y querido. Una pequeña presencia que nos invita a recordar cómo celebrábamos la Navidad y cómo queremos seguir celebrándola.
Los detalles que lo hacen inconfundible
La barretina roja corona la cara sonriente, mientras el chaleco se abrocha sobre la camisa blanca. La faja en la cintura, los pantalones y las alpargatas de cintas completan una figura que reconocemos a primera vista.
Lleva el cayado en la mano y el zurrón colgado, los complementos que lo acompañan mientras cuida del rebaño. Los rasgos bordados dan expresividad al conjunto sin perder la sencillez de un peluche entrañable.
Cada detalle ayuda a evocar a aquel pastorcillo de los cuentos, los villancicos y los belenes. El que colocábamos en lo alto de la montaña de corcho, el que descubríamos en el escenario de los Pastorets y el que, todavía hoy, asociamos con la llegada de la Navidad.
Un tacto aterciopelado para tenerlo bien cerca
Fabricado en poliéster, este Pastorcillo tiene un tejido de tacto aterciopelado muy agradable. La suavidad forma parte de su encanto: es una figura que apetece coger, tener cerca y regalar a alguien con quien compartimos estos recuerdos.
Con sus 25 cm de altura se puede colocar en una estantería, en una mesita o en un rincón dedicado a la Navidad. También puede formar parte del belén o de una composición con musgo, corcho y otros elementos navideños, y ser su protagonista.
Un regalo con recuerdos y raíces
Hay regalos que gustan por su forma y otros que nos emocionan por lo que representan. Este Pastorcillo une las dos cosas: una figura tierna y una tradición que muchos hemos vivido desde pequeños.
Es un detalle para quien espera la Navidad con ilusión, para quien guarda un recuerdo especial del belén en familia o para quien quiere compartir un pedazo de cultura catalana con alguien que vive lejos.
Regalarlo también puede ser una manera de contar una historia: cómo montábamos el belén, qué obra de los Pastorets íbamos a ver o qué villancico cantábamos. Porque las tradiciones siguen vivas cuando encontramos nuevas maneras de compartirlas.
Un rincón para celebrar la Navidad
Junto a un cuento o en un rincón de casa, el Pastorcillo ayuda a crear ese ambiente navideño que invita a reunirnos. No hace falta una gran decoración: a veces, una figura familiar es suficiente para recordar que se acerca una celebración especial.
Y cuando las fiestas terminan, puede quedarse cerca como un recuerdo de la Navidad, esperando que el año siguiente vuelvan el musgo, los villancicos y las ganas de celebrarla juntos.
Características y cuidado
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Altura: 25 cm.
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Material: poliéster.
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Tacto: aterciopelado y muy agradable.
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Indumentaria: barretina roja, camisa blanca, chaleco, faja, pantalones y alpargatas de cintas.
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Complementos: cayado y zurrón.
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Lavado: se puede lavar en lavadora a 30 °C.
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Antes de dárselo a un niño: retirar la etiqueta y el clip de plástico que lo sujeta.
Un pequeño Pastorcillo para hacer sitio, en casa, a los recuerdos más cálidos de la Navidad.
Se puede lavar en lavadora a 30 °C. Antes de dárselo a un niño, hay que retirar la etiqueta y el clip de plástico que lo sujeta.
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